lunes 25 de octubre de 2010

EL AMOR (1)

Supongo que serán varias entradas en las que tocaré estos temas. Sí, me dieron ganas de hablar de este temita que me tiene tan atolondrado últimamente.

(NOTA: la palabra puto no es un insulto, entre mis amigos y entre la gente que milita por estos temas las palabras “putos” y “tortas” han cambiado de concepto, nos las apropiamos y no son insultos.)

Últimamente me he dado cuenta de que se me va a complicar para conseguir un novio (o esposo, como se quiera, jeje – hay que adaptarse a la nueva realidad). No soy un gay normal, por lo menos en lo que a estereotipos de refiere. No soy una loca; no se me caen las plumas; no trato a mis amigos gays de “amiga”; no soy amanerado; no se me las coreografías de los videos de Lady GaGa; no empecé a escuchar Miranda! porque eran una moda en el ámbito gay; no me gustan las maricotecas.

Me gusta el rock’n’roll de los 60’ (en realidad, escucho desde cumbia villera hasta música electrónica – es muy amplio mi espectro musical); me gusta el vino y la cerveza; ir al río a comer un asado con una damajuana es lo mejor del mundo; me gusta bailar cumbia; soy de los que cuando estaba viendo el debate en el Senado por la Ley de Matrimonio estaba cantando folclore y tomando vino patero (casero); me gusta cantar canciones de cancha con mis amigos cuando salgo a bailar y lo disfruto y me meo de la risa.

Todo esto me genera un conflicto. Uno grande. En la Argentina todavía los hombres heterosexuales son bastante cerraditos; esto significa que si te gusta uno no podés lanzarte de una porque te trompean. (Aunque, con las chicas no es igual – suertudas estas chiquitas lesbianas.) ¿Cómo te das cuenta de que un hombre es gay o le van los pibes? ¿Cómo conocés pibes normaluchos, tranquilos y gays?

Y acá se abre otro tema: los boliches gays. Llenos, llenos de homosexuales amanerados y abrillantados; ponen Bad romance y saltan todos con la coreografía. (Uh, a estas alturas me leo y sueno a un pobre boludo resentido, pero juro que no pretendo herir a nadie y va con la mejor.)

Que no se malentienda, no tengo nada en contra de los gays que responden al estereotipo ridículo que impone nuestra sociedad. Pero he vivido en carne y hueso lo que es ser gay y no responder a ese tipo de imagen. Es más jodido, lo se por experiencia.

Lo peor de esto es que, así como pasa con las tortas, no es que la mayoría sean locas y bomberitos, respectivamente, sino que están tapados. Y esto lo aseguro y doy mi vida (bueno, ni tanto, je) porque he conocido a varios trolos tapados que no se animan a salir del armario por lo mismo que yo planteo. Y esto genera una especie de autodiscriminación, para con uno mismo y dentro de la mal llamada “comunidad” gay.

Y para completar el panorama: “ojo de loca no se equivoca” conmigo no va; tengo el radar roto, simplemente no lo tengo o es una gran mentira de las series yanquis de temática gay.

3 dijeron algo:

Alexis dijo...

Disculpame si me adelante a lo que será una seguidilla de entradas que en conjunto tienen un sentido común, pero en esta puntual creo que el tema "amor" es lo que menos resalta; quería mencionar esa apreciación.

Lo del estereotipo de gay.. ehmm, yo tampoco siento que encajo en ese estereotipo lleno de colores y purpurina, pero en parte los admiro (a los que son así auténticamente y no los que solo quieren llamar la atención). Tampoco soy como vos que tiene sus amigos heteros y comparte todas esas cosas bien masculinas-argentinas, simplemente porque no tengo un grupo de amigos con esas características. No sabría decirte en donde encajo, aunque sí puedo decir que soy de los mas reservados (en cuanto a sexualidad, vida personal y mas).

Yo no estoy de acuerdo con que el "estereotipo de homosexual" está impuesto por la sociedad. O al menos yo no lo veo así. Sí es cierto que la sociedad pretende ver a todo gay de esa manera, pero creo que quienes son así no siguen una moda, sino que es la forma en que explayan la plenitud de sentirse orgullosos por ser lo que son.

No sé si a tu manera es más fácil o más dificil ser gay. Y aunque somos sapos de diferentes pozos, creo que no estamos tan lejos. Pero entiendo que con nuestra forma de ser, los patrones que caracterizan a un gay no resaltan tanto entre nosotros, y sí comparto en que eso hace dificil que se nos reconozca como genuinos homosexuales en busca del amor, en otra persona que -como nosotros- no desparrame plumas y purpurina por la vida.

Pero bueno, tenemos que hacernos cargo de nuestra forma de ser y tirarle para adelante.

Encima, yo soy de los que no le es fácil incluso llevar a cabo una relación sexual con "cualquiera". Y eso me plantea la dificultad de encontrar hombres, gays "a mi manera" (esto de cero loca) y encima que sepa entender mis tiempos, porque no doy lugar a una relación si no me dan un largo tiempo previo de entrar en confianza.

Por eso es que creo que entiendo tu postura y comparto la interrogante de cómo vamos a hacer para identificarnos entre nuestro "formato" si es que somos de los que menos resaltamos.

[hui, perdón por la extensión.. pero tocaste justo un tema clave para mí]

Alexis dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Kenny dijo...

fuaaá hay un montón de temas para extenderse pero solo quiero decir que no es tan dificil encontrar pareja o hacer amigos porque no seas el "típico" gay che! jaja de verdad. De hecho, todo el mundo quiere estar con un gay que no tenga plumas. Me parece que lo difícil es que VOS aceptés al que quiere estar con vos. Sos vos el que la hace un poco difícil me parece.
Me sentí re identificado en un par de cosas que mencionás y creo que yo también hago y me gustan cosas que no son típicas de gay...pero está bueno tener un equilibrio. Yo bailo cumbia con las minitas y la paso re bien pero me permito cantar una canción de alguna pelotudita estilo Britney. Y no me hace menos hombre. Qué se yo.

Saludos y bienvenido otra vez! :)