domingo 31 de octubre de 2010

EL AMOR (2)

Sigo.

El post anterior no tocó tanto el título que tenía. O tal vez sí, pero de una forma tan enroscada que ni yo puedo entender, pero bue... fue lo que salió.

El amor, el amor. El amor, ¿qué mierda pasa con el amor? Yo creo que ahí radica el porqué de mis incovenientes. Después de analizar un par de cosas (y sucesos que contaré en seguida) me di cuenta de que, simplemente le tengo miedo al amor.

No es que sea un tipo depresivo, con intentos de autoalienarme de la sociedad y esas cosas. No le tengo miedo al amor porque me rompieron el corazón mil veces (¿QUÉ CARAJO HAGO ESCUCHANDO "SOMEBODY TO LOVE", EN LA VERSIÓN DE GLEE???). De hecho, miro mi vida amorosa pasada y siempre, de una u otra forma, yo he sido el forro que le ha roto el corazón a las y los que han estado conmigo. (A la mayoría.) No se si "romper el corazón", sonó muy brusco; para decirlo más argentinamente: "el que les cortó el mambo".

Por una u otra cosa. Soy un tipo kilombero, jodido. Puedo ser la persona más romántica del mundo, el menos celosos pero igual seguir siendo jodido. Y no sé muy bien por qué, pero es la sensación que tengo.

Yo creo que estoy tan pensativo con estas cosas del corazón por el momento que estoy pasando. Dejé la facu, no estoy haciendo nada de mi vida y necesito una rutina, cualquiera. Y dentro de las rutinas, la más linda y llevadera es el noviazgo, el salir con alguien, al menos.

Pero, como prometí, voy a contar la situación que llevo ahora.

El sábado pasado fue a una fiesta con 6 amigos. Era la "Sixx Colours", una fiesta que se hace en un bar fin de semana por medio, se llena de gente divertida, buena onda ("unos putos divinos", diría un amigo). Éramos 4 hombres y dos mujeres.

Llegamos, tomamos, bailamos, nos divertimos. Salimos al patio a fumar un porro, y después nos pusimos a jugar con un forro como si fuera una pelota de voley (¿por qué cuento estas cosas si no le hacen a la historia? Bue..). Cuando nos bajó la boludez típica después de un faso, nos sentamos. Uno de mis amigos (llamémoslo Martín) estaba sentado al lado mío, teníamos los brazos mezclados, las piernas igual (siempre soy de sentarme estrañamante con mis amigos). Una cosa llevó a la otra y nos terminamos comiendo. Así, de huevo, en frente de todos nuestros amigos, ni medio drama. Se fueron. Y nosotros ahí, chapando mal.

Y cuando digo mal, entiéndase las cosas que uno hace cuando está un toque borracho que debería hacer uno en la oscuridad. No piensen que tuve sexo en medio del boliche o algo así, no. Simplemente las cosas subieron un poquito de tono.

La cosa terminó, nos fuimos todos juntos del boliche. Subimos a mi auto y enfilamos para el centro de la ciudad. En plena capital se bajó Martín y otro amigo, y antes de irse el primero me despidió con un beso en la boca. (Mi cara de póker terrible en ese momento.)

Al otro día: mensaje de texto. Mensaje boludo, sin necesidad, de esos que uno manda sólo para encontrar la excusa para hablar. Yo le corté el mambo al toqué, sin preámbulos. Mensajes super cortados y cosas así. (19 mensajes van hasta ahora.)

El tema viene por acá. Me parece un tipo súmamente sexual y sensual. No es feo. Es muy muy muy gracioso. Es peronista, y encima se preocupa por la sociedad y milita los temas de género y diversidad sexual, al igual que yo (y cosa que me vuelve loco de los hombres, que sean activos políticamente). Por algo me lo comí. Y yo cortándole la mecha, ¿por qué?

3 dijeron algo:

Alexis dijo...

Buena pregunta, ¿por qué?.
Tendrías que considerar la opción de "darle una oportunidad". Y creo yo que pueden pasar dos cosas: ves que las cosas pueden resultar y tiras hasta donde "les dé", o salta alguna incomodidad tuya, algo que no te cierra y decidís dejar todo como está. Siendo este el último caso, creo que contestaría claramente ese "por qué". Si ocurriera lo primero, entonces verías que no había razón lógica o concreta aparente, sino una simple cuestión de miedos o cosas que nos pasan frente a algo tan raro como el amor.
No sé si esto va a dar una clara respuesta a la situación, además, de seguro es todo mas complejo de lo que puedas describir, pero bue, he aquí mi humilde sugerencia como lector xD

Saludos!

rantner dijo...

Me reí cuando leí que es peronista, no porque tenga algo malo serlo, sino cuando lo usaste como característica de una persona.
¿Por qué? Por que fue sólo un momento de calentura y nada más, porque no lo ves como algo más que como un amigo, porque te descolocó. Algo debes pensar al respecto.

Kenny dijo...

jaja te podés cruzar con el chabón perfecto miles de veces y eso no te garantiza sentir amor! Primero creo que estás buscando y estas cosas solo las encontrás cuando no buscás, te agarran desprevenido y te rompen la cabeza. Y segundo, que no nos enamoramos jamás del chabón que cumple al pie de la letra tooooodas nuestras expectativas. El pibe que nos vuelve loco termina siendo el menos esperado, el que no mirás por mirar al perfecto.